Limpia los filtros como indique el fabricante
Desconecta el equipo antes de las operaciones de usuario. Si los filtros son lavables, sigue el manual y deja que se sequen antes de colocarlos. No todos los filtros admiten agua ni el mismo tratamiento.
Mantén libres las entradas y salidas de aire
Evita muebles, cortinas y objetos delante de las rejillas. Observa la unidad exterior desde un lugar seguro y comunica obstrucciones; no accedas a fachadas o cubiertas para limpiarla por tu cuenta.
Presta atención al agua y a los olores
Una pérdida de agua o un olor persistente merecen una revisión. Si aparece agua cerca de elementos eléctricos, deja de usar el equipo y solicita atención. No tapes el goteo sin averiguar qué sucede.
Regula por uso y por estancia
Usa la regulación de forma estable y cierra los espacios que no quieras climatizar cuando el sistema lo permita. Protege las ventanas del sol directo y conserva la ventilación necesaria del edificio.
Anota los cambios de funcionamiento
Guarda el código de error, el modo de uso y el momento en que aparece la incidencia. Indica si el problema afecta al frío, al calor o a una sola unidad: esa información ayuda a preparar la revisión.
Acuerda una revisión según las necesidades reales
La frecuencia depende del uso, el ambiente, el tipo de instalación y el manual. El cuidado de usuario no sustituye las comprobaciones técnicas ni autoriza a manipular refrigerante o componentes eléctricos.